Caer es permitido. Levantarse es obligatorio.

17 de octubre de 2011

No me siento mal, pero tampoco me siento bien. No me siento tan vaciá como pensaba ni tan extraña. Estoy en un estado neutro, normal, sin nada que decir ni que hacer. Va, en realidad si. Tengo muchas ideas raras en la cabeza, muchas no son nuevas para mi, otras son muy malas y otras exceden los limites. Se que hacer, pero al mismo tiempo no me animo. Quiero curarme, quiero volver a ser yo pero hay cosas que no me lo permiten. Permití que el se fuera, si esa persona a la que llene de palabras de amor, esa persona que me enamoro, esa persona que me levantaba, esa persona que decía "Todo va a estar bien" se fue, porque yo le dije que se vaya, porque yo decidí seguir sola, porque yo quiero mi vida, quiero curarme, quiero estar libre de preocupaciones, pero lo extraño y mucho pero ya esta. El me enseño a tomar mis decisiones pensando en mi y ahora que le hago caso mira como estoy, sonrió falsamente mientras que le muestro a los demás una careta de felicidad que en realidad no existe y yo sigo como si nada me importara, como si fuera feliz, como si no tuviera la enfermedad que tengo. Sigo mintiéndome eh, soy terca, no aprendo mas. Y si lees esto, que seguro lo vas a leer, perdoname, sabes que te amo. Pero el destino y yo lo quisimos así, quiero crecer, quiero seguir aprendiendo pero sola, sin trabas, sin nada, simplemente yo y mi destino.