como solía haber en cualquier barrio de hoy.
Ella es la chica bien,
que vagaba sola en aquella estación.
Y se cruzaron aquel día de tarde y en silencio partió.
Pero quien iba a pensar,
que aquella tarde sus vidas cambio.
Acá estoy,esto soy;
Le dijo sin ningún temor.
Estas calles son mías,
todas caminadas con el corazón.
Y fue tomando valor, en ese bar que le quedo de paso;
Y sobrados de unos tragos
confeso su destino final:
Cuando te vallas detendré el reloj en el tiempo.